jueves, 28 de abril de 2011

Donde vamos? Para allí. A donde? A Paraty!!

El martes por la mañana hartos de esperar a que el tiempo mejorase, decidimos igualmente emprender nuestro viaje hacia el sur con destino Paraty. Tomamos un camino más largo expresamente para poder ir por la carretera de la costa y así al menos, ir disfrutando del paisaje incluso con un cielo nublado… Por fin Jon pudo empezar a conocer una parte más salvaje de Brasil pasando por pequeñas poblaciones.






































Al llegar a Paraty nos adentramos con el coche hasta el Centro histórico con la casualidad de encontrar todas las empresas de información turística allí mismo. Un hombre no empezó a ofrecer mapas e información de la zona. Le pregunté por la posada que teníamos medio-reservada y nos dijo que quedaba lejos, pero que podía recomendarnos una mucho más cerca y por el mismo precio (100R$ / unos 40€ la noche)… A mi la anterior ya me parecía económica y me resultaba increíble que pudiera conseguirnos una más bien situada. Después de valorar el hecho de poder movernos sin coche como mejor opción, aceptamos su oferta.

En las posadas suele estar incluido el desayuno, pero en esta incluso teníamos una merienda… La habitación no estaba nada mal y había sauna y piscina en la parte central de la pousada; vamos, a mi me pareció de lujo por ese precio!






































El centro histórico de Paraty es muy bonito. Todas las calles pintadas al estilo colonial, es de las pocas poblaciones que aún conserva la parte más antigua. Lo único malo o más bien incómodo, el pasear por sus calles… Al final del todo te encuentras con un pequeño puerto con un sin-fin de embarcaciones pintadas de colores llamativos donde sus tripulantes van ofreciéndote paseos en barco para visitar algunas playas de las islitas cercanas… En Paraty puedes hacer muchísimas actividades! Desde paseos a caballo, arborismo, paseos en kayac, treking, submarinismo, paseos en bici… Nosotros reservamos hora para un paseo a caballo para el jueves y esa tarde nos fuimos a ver las playas de Trindade, donde a veces se puede hacer surf, pero al igual que con el tiempo, tampoco con las olas tuvimos suerte...


























































































































Jueves por la mañana nos levantamos temprano para la excursión a caballo que teníamos programada. Dios!! Por fin una excursión a caballo como dios manda!! Cruzando ríos varios, yendo a paso tranquilo por los montes y extensas praderas verdes donde de repente el guía nos dijo: "Queréis galopar?" Pues adelante, tenéis todo el campo para vosotros! Buah!! Qué sensación!! Jamás había tenido la oportunidad de galopar a mi libre albedrío! Acabamos la excursión tomándonos un café brasileño y queso fresco con dulce de leche producido por ellos mismos. Riquísimo!! Después de la cabalgada, comimos y ya nos despedimos de Paraty, ya que seguíamos con nuestro viaje rumbo esta vez, a Ubatuba!












































miércoles, 27 de abril de 2011

Yo donde quiero vivir es en Rio

Después de pasar apenas 4 días en Rio, yo ya estaba segura que donde quiero vivir es en Rio de Janeiro, la ciudad más bonita del mundo según los cariocas. No hay nada que se le pueda comparar a Sao Paulo y es que siendo nativa de una ciudad costera, era de esperar que Rio me gustara mucho más… Definitivamente si existe una comparación con mi país, Sao Paulo sería Madrid y Rio de Janeiro, Barcelona.


















































Muchísimo más fácil orientarte y circular por la ciudad, por no hablar de las montañas verdes bajo un precioso cielo azul. Las playas, la gente, el deporte… Qué obsesión por el deporte!! Correr por el paseo, patinar con patines, skate o longboard, surf, kitesurf, voley, futvoley, fútbol y tíos extremadamente cachas haciendo musculación en las barras instaladas cada ciertos metros… Eso sí, bajo un sol que yo no entiendo como no a más de uno le pilla algo!! Obsesión!!
En las playas no hay persona que no tenga una cerveza o una caipirinha en la mano y su dieta deja bastante que desear a base de "fritangas" y pescado cocinado de todas las maneras habidas y por haber. Nosotros preferimos no cambiar nuestra dieta brasileña a base de picanha echa a la placha al momento!










































































Hemos pasado 4 días estupendos, bajo un sol radiante y un calor sofocante… El primer día estuvimos en la famosa playa de Copacabana y en Ipanema, muchísimo más conocida y popular aquí en Brasil. Cuerpos morenos allí donde dirigías la mirada y como no, con sus famosos tangas y culos brasileños. Pero los días siguientes preferimos escapar de la muchedumbre de las playas para ir a otras más tranquilas y donde además, podíamos hacer surf con nuestras nuevas tablas!! Eso sí, olas no muy aptas para principiantes como yo, que me hicieron sufrir más de un revoltillo…
























































Con la obsesión de tomar el sol para poder parecernos al máximo a los nativos, en cuanto salía el sol nos íbamos a la playa, lo que nos impidió poder visitar los sitios típicos de la ciudad. El domingo cayó el diluvio universal, pero por suerte el lunes amaneció bastante despejado. Nos perdimos el Corcovado que con sus brazos abiertos mantenía las nubes detrás de él lo que nos permitió poder subir al Pão de Açúcar con su peculiar funicular donde disfrutamos de unos cielos más que azules, el Jardín Botánico (una selva en medio de la ciudad) y callejear un poco por el Centro…












































































































































































martes, 26 de abril de 2011

PETAR (Parque Estatal Turístico Alto de Ribera)

El Parque de Petar está formado por más de 300 cavernas donde no hace falta ser un experto para poder visitarlas. Hay excursiones organizadas de todos los niveles y otras muchas más actividades… Está considerado Patrimonio de la Humanidad reconocido por la UNESCO.


















Por desconocimiento, nosotros pillamos el paquete más light, pero una vez allí, nos dimos cuenta que podríamos haber hecho incluso el segundo nivel…

Queda un poco lejos de Sao Paulo, a unas 4 horas según el Google mas, pero que acabaron siendo casi 7h. Partimos el viernes por la noche y nuestra aventura empezó ya durante el trayecto, saliendo de la autopista por la entrada, porqué nos saltamos la salida y por caminos sin asfalto entre hectáreas de conreos de palmeras cuando aún nos quedaban más de 100km para llegar a nuestra Pousada. Para meterle más emoción, nuestro coche iba en reserva… Por fin llegamos casi a las 3h de la madrugada y nos fuimos directos a dormir porqué al día siguiente a las 8h ya habíamos quedado con nuestro guía…

Como buenos españoles, nos durmimos, además, antes de empezar con nuestras excursiones, tuvimos que parar en una Pousada que muy amablemente nos consiguió algo de gasolina (la gasolinera más próxima quedaba bastante lejos); eso sí, gratis "cortesía de la casa" y es que si una cosa sobra en Brasil, es la amabilidad de la gente.























































El primer día visitamos unas 3 cuevas, bastante diferentes entre ellas y con un paisaje digno de admirar. El segundo, visitamos otras cuevas más, algunas de ellas incluso con ríos interiores en los que el agua te cubría hasta la cintura. Como ya he comentado, el nivel que escogimos era el más bajo y sólo entrábamos en algunas de ellas hasta cierto punto para después dar media vuelta y volver por el mismo camino. Pero hay la posibilidad de recorrer cuevas enteras, con trayectos de hasta 8 horas! Claro está que para eso hay que estar más bien preparado…


























































































Para terminar nuestro fin de semana hicimos "boya cross" que consiste en bajar por la corriente del río con un neumático enorme atado con unas cuerdas. Por esa época la corriente no era muy fuerte y a mi me faltó un poco de emoción, pero nos echamos unas buenas risas!!




















lunes, 25 de abril de 2011

Quién paga no manda.

Al principio de estar en esta ciudad me sorprendía como las mujeres de limpieza siempre acaparaban los temas de conversación… Me negaba a mi misma acabar así, pero a día de hoy puedo entender el porqué y hasta considero oportuno publicar una entrada… 

El primer día que tuvo que venir nuestra mujer de limpieza, ni siquiera se presentó. Hablé con el portero por si él había tenido noticias de ella, pero no las tuvo. De camino al ascensor, otra mujer de limpieza me asaltó hablando a toda velocidad creo que defendiendo a nuestra empleada. Eran mis primeros días y por entonces sólo conseguía entender la mitad de las conversaciones, pero lo suficiente para entender el contexto… Habló sobre un accidente de moto y una operación de rodilla pendiente y que tal vez el médico había decidido adelantar dicha operación. Sonreí a la mujer e intenté tranquilizarla porqué hasta me sorprendió la desesperación en la que intentaba defender a la otra.

Al día siguiente sí vino. En teoría la chica tenía que venir cada 15 días porqué no sólo cobran el trabajo hecho, sino que les tienes que pagar el desplazamiento… Así que ya el anterior inquilino del piso, tenía acordado con ella que en vez de venir un día por semana, viniera cada 15 y que estuviera más horas, con un total de 6 horas por día. Ese día se llegó media hora tarde y se fue una hora antes.
Nada más llegar, las condiciones las puso ella y me dijo que ni lavaba la ropa ni planchaba. Y yo que le había dejado una montaña de ropa…!! Buen comienzo. El segundo día vino una hora más tarde y obviamente tampoco estuvo las 6 horas que le tocaban… Eso sí, me dio la explicación de que ella no plancha porqué no le daba tiempo y muy amablemente se ofreció a venir un segundo día sólo para planchar. Obviamente, también se le tiene que pagar el transporte...

Nuestros amigos del 6º también tenían la misma mujer de limpieza. Con ellos nunca llegó a presentarse, poniendo excusas varias. Y otros amigos también han sufrido aventuras varias con su mujer de limpieza como: renovar todo un vestuario de blanco a rosa, encontrar el pasaporte dentro de la lavadora, empapado claro está, algunas cosas rotas accidentalmente… Por no hablar de los "culebrones" de sus vidas que siempre acaban interfiriendo en su trabajo… 

En definitiva, todo un mundo peculiar alrededor de las mujeres de limpieza, en el que el cliente, nunca tiene la razón y aquí quién paga no manda!!

martes, 19 de abril de 2011

Anécdotas de un día cualquiera en Brasil

Hacer una clase de surf y enterarte una semana más tarde, que quién te hizo la clase, es un ex-campeón del mundo del surf. Paulo Matos (Paulinho do Tombo), fue el primer campeón brasileño del surf profesional en 1987.


















Ahora, ya retirado, se dedica a disfrutar del deporte viajando por el mundo e imparte clases particulares en Guarujá, en la Playa de Tombo. Una clase particular cuesta 100 reales (unos 45€) en la que aprendes todo lo básico y necesario, para poder pillar buenas olas. Yo estuve unas dos horas en el agua y aprendí muchísimo! A parte de compartir unas buenas risas en el agua. Después de practicar por mi misma, estoy segura de que voy a repetir para perfeccionar…

























Su hermano tiene una tienda de surf en la que puedes encontrar tablas de 1ª y 2ª mano, a parte de ropa a un precio asequible de la marca Long Island. Además, podéis preguntarle sobre alojamientos en Guarujá y muy amablemente os ofrecerá su tarjeta y la posibilidad de alquilar habitaciones...

Está claro que hay que volver!!